viernes, 26 de septiembre de 2008

Solidaridad

Por las tardes cuando voy a trabajar, Trini se queda con Ari.
Si bien se llevan de maravillas la pequeña extraña su amada teta entonces se pasa la tarde lloriqueando. Para evitar un colapso, el padre la saca a pasear y así, se pasan casi toda la tarde caminando, wawi de por medio, por la ciudad.
Ayer cuando volvían a casa se cruzaron con un vecino.
Frente a la cara de agotamiento del padre y la carita de esto recién empieza de Trini el vecino le gritó:
- AGUANTE COMPAÑERO!!

No hay comentarios: