lunes, 17 de marzo de 2008

Hijos del rigor!

El jueves pasado tuvimos el control de la semana 34. Gracias a Dios todo bien, ella está pesando 2.100 Kg. y yo no tengo mayores molestias más que cansancio, dolor de espalda, insomnio, calambres… en fin, las delicias del tramo final que demuestran que se acerca EL momento.
El doc me dijo: “cualquier cosa rara que sientas la llamas a la matrona (partera)”.
Y el sábado estaban los síntomas “raros”… bah no tan raros porque ya los había tenido anteriormente pero esta vez me preocuparon. Y, enseguida, a las 3.30 AM me percaté que si a ella se le ocurría venirse en ese momento no teníamos nada preparado!!!
Me volví a dormir y, cuando me desperté, los síntomas seguían pero decidí seguir con lo que había planeado para ese día hasta que los síntomas fueran más evidentes o se fueran. Sin embargo antes de irme a la pelu dejé su ropita lavando por si acaso.
El domingo me desperté a las 5.30 AM y los síntomas continuaban así que decidí que llamaría a la partera… prefiero pasar por boluda a quedarme expectante sin hacer nada y con la intriga de si estaba todo OK o que.
Así que el domingo me levanté temprano, me fui a misa de Ramos y a la vuelta planché la ropa de la baby… just in case.
A las 12.00 llamé a la partera. “cariño, vente para el hospital que estoy aquí”, fueron sus palabras.
Lo llamé a Ari, que estaba trabajando, y le avisé que me iba para el 9 de Octubre. Me bañé y me fui para el hospital pero sin ningún bolso, ni para mí ni para ella… no sé, pensé que por más que el proceso se hubiera iniciado aún quedaba tiempo para volver y armarlo…
Ya en la recepción llamé de nuevo a la partera y me dijo que pidiera una monitorización. Con la orden en la mano me fui a Maternidad y esperé a que Alejandrina (la partera) me viniera a buscar. En la misma sala había maridos y futuros abuelos expectantes ya que, aparentemente, había varios partos en curso.
Habrán pasado 30´y Alejandrina me vino a buscar, me pusieron cofia, protección en los pies y un delantal. Me hizo pasar a una salita y me puso las correas para el monitoreo y me dejó sola para ir asistir una cesárea.
Estuve como media hora con el monitoreo sin más compañía que los latidos de la baby retumbando a full y la sensación de ahogo constante por la posición… ya no sabía como ponerme!
En algún momento de esos 30´ me llamó Ari para avisarme que venía para el hospital a buscarme.
Por fin se abrió la puerta y entró mi doc.
Qué pasó Leticia?... le expliqué la situación y me dice: “Quédate tranquila que el monitoreo está bien, la amiga está a los saltos y tu no tienes ni una contracción ni media. Los síntomas que tienes suelen ser comunes en esta etapa del embarazo”
Creo que en ese momento me relajé, me alivié.
5 minutos después entró Alejandrina y me quitó las correas, me dio el papel del monitoreo y me dijo que me fuera tranquila a casa que estaba todo en orden.

Lo llamé a Ari para que se quedara tranquilo que estaba todo OK y que no viniera a buscarme que ya me estaba yendo para casa.
Gracias a Dios fue sólo un pequeño sustillo pero bueno la realidad es que nos hizo caer en la cuenta de que ya ahora puede venirse en cualquier momento y tenemos que tener sus cositas preparadas.

Y si, hijos el rigor!

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